Que en esto de la gastronomía está casi todo visto... Mmmm, no estoy muy de acuerdo. Porque en los últimos años la popularización de la necesidad más básica del ser humano es un hecho y ya se sabe, tras la moda llega también la extravagancia. Ya sea por querer ser más chulo que un ocho, o porque lo raro, raro, raro pinta muy bien con tu personalidad, artilugios de cocina hay para todos los gustos, formas, estampados y colores.
Tiendas como Ale-Hop, en las que el gusto por lo inaudito y excepcional se impone en todos los ámbitos, son cada vez más usuales. Quizás por la necesidad de sentirse distinto, quizás por un simple capricho fruto del desenfreno consumista...
Allí puedes encontrar desde dispensadores de licor que se asemejan más a una gasolinera, hasta bolsas de la compra con formas de reno, rana o rosa....