"¡Cariño! Este fin de semana hay que hacer la compra, así que nada de fútbol, Fórmula 1 o tenis el sábado..." dice la mujer con tonillo intencionado. A lo que el marido asiente sin demasiado entusiasmo y una resignación aparente... Una historia tan repetida que Internet tenía que acabar con ella.
Ni que decir tiene que las compras a través de Internet se han convertido en un hábito cada vez más recurrido. La comodidad de elegir tus productos desde el sofá de tu casa sin ni siquiera moverte y deleitándote con llamativas imágenes del mismo, desde todas y cada una de sus perspectivas, es un lujo ahora al alcance de todos.